Cierro los ojos y me mareo, pierdo la estabilidad. Amanezco en un lado y anochezco en en otro, como si mi cabeza tuviera una constante restitutiva que me hace oscilar entre relidades distintas, ajenas a mí pero tan familiares. Abro los ojos y estoy en casa, mis pies son mis pies, mis manos son mis manos y mi cabeza…. la usé como un revolver.
Mn
Advertisement
Me gusta como escribís Mai…
Por: Axel el 31 julio 2010
a las 23:32